El medio paso que cambiará tu vida.

Te sorprendería saber cuántos correos electrónicos recibo donde la gente está atrapada en sus vidas.
Están arruinados o desmotivados, o tienen un trabajo que odian, o no pueden encontrar su pasión, o no pueden motivarse para estar saludables.
Y no saben por dónde empezar.
Duele leer estos correos electrónicos. Devuelve a la vida el dolor que viví no hace muchos años, cuando yo también estaba estancado.
Conozco el sentimiento de desesperación cuando no estás contento con tu vida y no sabes cómo cambiar. Cuando ha intentado muchos cambios, pero no ha podido encontrar la disciplina para que se mantengan. Cuando te sientas mal contigo mismo porque sabes que debes salir de tu trasero y comenzar a mejorar tu vida, pero prefieres posponerlo para otro día.

Los problemas desaparecen cuando los ignoras, ¿verdad?
También sé que en realidad solo hay una forma de salir de este lodazal de desesperación.
Es tomar una acción, por pequeña que sea.
No necesitas arreglar todo en tu vida ahora mismo. Ni siquiera necesitas arreglar una cosa.
Solo necesitas hacer una pequeña, minúscula, casi nada.
Hacer una lista. Sal y da un paseo. Deshazte de algo de tu comida chatarra. Limpia la mesa de tu cocina. Cancela algo mañana para poder hacer tiempo para crear algo, por pequeño que sea.
No hagas todo esto. Has uno. O la mitad de uno, o una milésima. No importa cuán pequeño sea, cuanto más pequeño, mejor.
Da ese primer paso. Celebre ese primer paso. Amo el paso, no el destino. Ese paso, incluso el movimiento de levantar el primer pie del suelo y moverlo hacia adelante, eso es todo.
Esa es la verdad, y no la leerás en muchos libros de autoayuda: pon cada micropartícula de tu existencia en ese semitono, y no seas más que ese semitono, y ámalo con todo lo que tienes… y tu vida ha cambiado .
Con este medio paso, todo es diferente. No has logrado ninguna meta … pero te has movido. No has creado algo asombroso… y sin embargo, más que nunca, lo has hecho.
Has creado belleza, alegría y movimiento donde antes no existían, donde antes solo vivía la constricción, la parálisis y la confusión. Has cambiado el mundo.

El primer hábito

Elija un pequeño hábito para agregar alegría a su vida. Solo uno, y diminuto es milagroso.
Puede ser escribir, pintar o hacer música durante 2 minutos al día. Puede ser una caminata o un trote ridículamente fácil o disfrutar de un plato de fruta. Pueden ser 2 minutos de meditación o de reflexión en un diario.
Disfrútala al máximo.
Crea este hábito y tendrás éxito. Esta es una base, un primer paso sobre el que construir.
Luego puedes hacer un segundo y un tercero, pero no puedes hacer esos sin un primero.
No cambies toda tu vida. Solo cambia esta pequeña cosa.
Te sorprenderá lo mucho que importa. Era.

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